
tiene el apoyo de Fiotec
La primera vacuna contra el esquistosomiasis, enfermedad que afecta 200 millones de personas en el mundo, recientemente fue aprobada en pruebas clínicas. Esto significa que es considerada segura y capaz de inducir inmunidad a la enfermedad. Desarrollada por el Instituto Oswaldo Cruz (IOC/Fiocruz), el proyecto tiene el apoyo de Fiotec, cuya actuación es enaltecida por la investigadora Miriam Tendler, coordinadora. "Fiotec posee una amplia función, que no se limita a la ejecución del trabajo burocrático. Percibimos que existe el interese en administrar a los recursos con eficiencia y que se trata de una institución que verdaderamente es una aliada", afirmó.
Fue un proyecto de R$ 6 millones en cinco años. Según la investigadora, el proyecto recién está en su recta final, etapa que es fundamental para garantizar el éxito de la descubierta y que también necesita de la buena actuación de Fiotec. "El gran problema en Brasil no es ganar dinero, pero sí lo de administrarlo. Por esto, Fiotec posee un valor inestimable en el desarrollo de la investigación", dijo Tendler.
Basada en el antígeno Sm14 – una sustancia que estimula la producción de anticuerpos, la vacuna coloca a Brasil al límite de la ciencia, con la primera vacuna de helmintos. El antígeno, que se mostró eficaz para el fasciolosis (que afecta al ganado), podrá, potencialmente, ser utilizado como base para desarrollar inmunizantes a otras enfermedades humanas causadas por helmintos, preparando el sistema inmunológico para la infección por el parásito, impidiendo que este se instale en el organismo o que le cause daños.
La próxima etapa del proyecto es vacunar a los niños y preparar sus organismos para combatir la enfermedad aún en la fase inicial, sin que el hospedero sufra con los síntomas. La expectativa es que el producto llegue al mercado en hasta cuatro años.
Saiba mais sobre el esquistosomiasis.
*Con información de CCS y de IOC (Fiocruz)
Foto: Guto Brito/CCS
