Fiotec participa de curso para poblaciones expuestas al mercurio - Fiotec

Entre los días 6 y 10 de marzo, el equipo del proyecto Protección de Pueblos Indígenas y Tradicionales de Brasil promovió el Curso Vigilancia y Monitoreo de Poblaciones Expuestas al Mercurio: Aspectos Prácticos, que tuvo como objetivo capacitar a indígenas y profesionales de salud de la región de Itaituba (Pará) para actuar en conjunto con los investigadores de Fiocruz. La capacitación está dentro del pilar Estudio Longitudinal de Gestantes y Recién Nacidos Indígenas Expuestos al Mercurio en la Amazonia, que acompaña a mujeres de esas comunidades durante la gestación y durante los dos primeros años de vida de sus hijos.

La clase inaugural fue impartida por Paulo Basta (ENSP/Fiocruz), coordinador del proyecto, que presentó al grupo de investigación, los objetivos del entrenamiento y contextualizó la intervención en el territorio. El encuentro sirvió, también, para estrechar lazos entre los investigadores y las demás personas que participaron del curso.  

Basta habló sobre la formación del cerebro del niño desde el nacimiento y cómo la exposición al mercurio puede influir en el desarrollo hasta los dos años. Este elemento químico forma aleación con metales nobles, como el oro, y por eso se utiliza en la minería, actividad ilegal que ocurre en el territorio amazónico.

Entre tanto, representa un riesgo a la salud de la población de los alrededores, ya que, por cada kilo de oro hallado por un garimpero, se utilizan cerca de tres kilos de mercurio. En este caso, solo un kilo del elemento se adhiere al oro encontrado, mientras que los otros dos kilos de mercurio se vierten en el río, afectando al agua, a la fauna y a la flora de la región. En los peces, se aloja en la carne del animal y cuando es consumido por los seres humanos, llega al torrente sanguíneo y se distribuye por el cuerpo, acumulándose a lo largo de los años.  

En las personas, afecta principalmente al cerebro, pero también al corazón, glándulas endocrinas y provoca una serie de cambios sensoriales. En las gestantes es posible que la contaminación pase de madre a hijo y cambie el desarrollo del feto. También existe la contaminación a través del aire, cuando las pepitas se queman para limpiarlas y el vapor se esparce.

Durante el primer día de curso, Ana Claudia Vasconcellos, investigadora de la Escuela Politécnica de Salud Joaquim Venâncio (EPSJV/Fiocruz), resaltó que, en este contexto, el mercurio es el tercer contaminante ambiental más peligroso para la salud humana.

Conozca el eje del proyecto

Cuando entre acción, el estudio hará el seguimiento prenatal, antes del parto, para conocer el estado de salud de la madre y bebé, además de los hábitos de la gestante. Luego se evaluarán las condiciones del nacimiento, como el tipo de parto y el lugar, además de la anamnesis física, que recogerá muestras de los niños a partir del cabello.

En total hasta 2025, serán beneficiadas diez aldeas Munduruku, con cerca de 250 gestantes. Los investigadores acompañarán los primeros mil días del niño, finalizando a los dos años.

Además de Fiotec, Fiocruz y WWF Brasil, el consorcio está compuesto por la Asociación de Defensa Etnoambiental Kanindé, la Comisión Pro-Indio de Acre (CPI-Acre), el Comité Chico Mendes, el Pacto de las Aguas, el Proyecto Salud y Alegría, el Instituto de Manejo y Certificación Forestal (Imaflora) y otras decenas de asociaciones aliadas.