
En marzo, Fiotec (Fundación para el Desarrollo Científico y Tecnológico en Salud) celebra su 27º aniversario, una trayectoria que refleja su compromiso con la ciencia, la salud pública y el desarrollo de proyectos innovadores y transformadores. Fundada en 1998 con el nombre de Fensptec, con el objetivo de apoyar a la Escuela Nacional de Salud Pública Sergio Arouca (Ensp/Fiocruz), Fiotec pasó a ser reconocida oficialmente en 2002, cuando se transformó en una fundación de apoyo a todas las unidades de Fiocruz (Fundación Oswaldo Cruz).
Desde entonces, ha desempeñado un papel central en la ejecución de grandes proyectos, tanto en Brasil como en el extranjero. ¿Quiere conocer esta historia?
Codo a codo con Fiocruz
En 2005, la relación entre Fiotec y Fiocruz se consolidó con la firma del primer acuerdo, en el que se detallaban los términos de la asociación entre ambas instituciones. A partir de esta formalización, la fundación se convirtió en una pieza clave en el apoyo a la ejecución de proyectos de investigación, innovación y programas de salud pública, siempre centrada en el bienestar de la población.
La asociación entre las dos instituciones fue y ha sido fundamental para el éxito de diversos proyectos, que han contribuido significativamente al avance del desarrollo científico y a la implementación de políticas pública de salud en Brasil y otros países.
Desde 2009, cuando Fiotec se calificó como Organización Social (OS), la fundación empezó a actuar de forma más independiente, asumiendo la gestión de diversos proyectos con mayor autonomía. Uno de los hitos de esta fase fue la asociación con el Ayuntamiento de Río de Janeiro para administrar la UPA (Unidad de Urgencias) de Manguinhos, que se convirtió en uno de los principales servicios de salud para la población de la región.
Esta gestión también se integró al proyecto Teias-Manguinhos, una iniciativa que pretendía mejorar la calidad de vida en las comunidades vecinas a Fiocruz mediante la promoción de la salud, la educación y el desarrollo social.
La década siguiente fue una fase de expansión y consolidación para la fundación. En 2012, se inauguró la oficina regional de Fiotec en Brasilia, ampliando la presencia de la institución en el escenario nacional. Durante el mismo período, se empezó a discutir la construcción de una sede propia.
Hasta entonces, la fundación estaba ubicada dentro del edificio de la Expansión de Fiocruz, pero en 2015, Fiotec inauguró su nueva sede en el campus Maré de Fiocruz, en Río de Janeiro. Este nuevo espacio proporcionó mejores condiciones para el desarrollo y la ejecución de proyectos, lo que refleja el crecimiento y la madurez de la fundación.
Actualmente, Fiotec cuenta con una junta directiva colegiada compuesta por Dirección Ejecutiva, Dirección Financiera y de Integridad, Dirección Administrativa y Dirección Técnica.
Según Cristiane Sendim, la directora ejecutiva, este modelo de gobernanza prevé un mandato de cuatro años, un período relativamente corto para planificación y ejecución. Ante este escenario, la gestión pretende dar continuidad a las acciones de éxito, ampliando su alcance en función de las demandas institucionales y manteniendo una interacción estratégica con Fiocruz.
La gestora también comentó que uno de los pilares fundamentales de la gestión es garantizar un entorno interno integrado, inclusivo y motivador, fomentando la colaboración entre los equipos y fortaleciendo la cultura organizativa. "Este compromiso no solo contribuye a la sostenibilidad de Fiotec, sino también crea un espacio propicio para la innovación y la mejora continua de los procesos", afirmó.
En este contexto, la directora afirma que la planificación estratégica (Pepar 2023-2027) desempeña un papel esencial, ya que permite alinear las acciones de Fiotec con las necesidades en constante evolución de Fiocruz.
A medida que las actividades crecen y se amplían, es aún más necesario contar con una planificación estructurada que ayude a definir prioridades, optimizar recursos y adaptarse rápidamente a las nuevas demandas.
