El primer Banco de Leche Humana en Brasil surgió en la década de los años 40. El antiguo Instituto Nacional de Puericultura, hoy conocido como Instituto Fernandes Figueira (IFF/Fiocruz), dio inicio a una serie de unidades que fueron dispersándose por el País, aisladamente, creadas con el único objetivo de obtener leche humana.
En 1987, el IFF asumió su primer acuerdo de cooperación para convertirse en Centro de Referencia Nacional para Banco de Leche Humana. Al final de los años 90 ya eran 150 los bancos de leche en el País, un crecimiento que mostraba la necesidad de una nueva inversión en gestión. Por eso, en 1998 fue elaborado el primer proyecto de la Red Banco de Leche Humana (rBLH). “Ya nos encontrábamos operando como red, pero resolvimos sistematizar ese modelo de operación”, explica João Aprígio de Almeida, coordinador de la rBLH.
La Red
Fruto de un proyecto del Ministerio de la Salud y de la Fiocruz, la rBLH fue creada con la misión de promover la salud de la mujer y el niño. Ese trabajo es realizado mediante la integración y construcción de alianzas, para la reducción de la mortalidad neonatal y mejorar los indicadores de amamantamiento materno. Esta operación es realizada por medio de una articulación entre el Centro de Referencia Nacional para Bancos de Leche Humana del IFF, con cada Centro de Referencia Estadual (CREBLH).
Actualmente cada Estado cuenta con un CREBLH, que es responsable de direccionar las acciones de la Red, dirigiéndolas hacia los bancos de leche humana situados en sus municipios. Ya el Centro Nacional repasa a los estados las instrucciones normativas y los avances científicos, recibe demandas de los municipios y desarrolla soluciones para los problemas que emergen del cotidiano de los servicios.
Hoy, la Red forma parte de la Política Nacional de Amamantamiento Materno y no se limita a obtener leche. Sus actividades incluyen la recolección, el procesamiento y la distribución de la leche humana a bebes prematuros y de bajo peso, además de acciones de promoción del amamantamiento materno y el atendimiento de orientación y apoyo al amamantamiento.
Cooperación internacional
En los años 90, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó la iniciativa global Salud para todos en el año 2000, que estimaba, para los inicios de los años 2000, evaluaciones de las acciones públicas ligadas a la salud de la mujer, del anciano y del niño. “Con ocasión de la evaluación, fue constatado que el trabajo de la rBLH fue uno de los que más contribuyó a la mejora de la salud del niño y del adolescente en el mundo entero, colaborando, de forma efectiva, a la reducción de la mortalidad y de la morbilidad. La consecuencia de ello, además de la premiación y envaidecimento, fue la visibilidad en el escenario internacional”, cuenta João Aprígio.
Desde entonces, Fiocruz junto con la Agencia Brasileña de Cooperación, apoya técnica y financieramente la instalación y calificación de bancos de leche en todo el mundo, a través de acuerdos bilaterales o multilaterales. En 2015, la rBLH se convirtió en la Red Global de Bancos de Leche Humana y su directriz de salud global pasa a acompañar los Objetivos del Desarrollo Sostenible. Hoy, más de 20 países forman parte de esta red, con presencia en América del Sur, del Norte, Europa y África.
“Continuamos nuestra actuación en Brasil como responsables de la política pública de Banco de Leche Humana en el ámbito del SUS (Sistema Único de Salud). Somos la unidad de referencia, de asesoría directa con todas las secretarías estaduales de Salud. Además, somos el único órgano responsable de la calificación de recursos humanos para trabajar en bancos de leche, y también somos responsables por las acciones en tres continentes”, destaca el coordinador.
Amamantamiento materno y la importancia del Banco de Leche
La leche humana es considerada el alimento más completo para el bebé. Sin embargo, aun así, la práctica no está instituida como debería ser. “Queriéndolo o no, la mujer embarazada va a producir leche, pero entre producir y viabilizar existe una diferencia. El determinismo biológico es propio de la especie, realizar el amamantamiento depende de los condicionantes sociales. Entonces, el amamantamiento es biológicamente determinado y socioculturalmente condicionado y los condicionantes sociales tienden a sobreponerse al biológico”, esclarece João Aprígio.
De acuerdo con Aprígio, un niño que nació antes de tiempo no está inmunológica y biológicamente preparado para enfrentar la vida. Él necesita de un alimento con características de medicamento, que no se encuentra dentro de un potecillo. “Solo un alimento funcional ayuda en los procesos de madurez de su organismo, y de maduración de su sistema inmunológico, además de elevar sus factores de defensa. Este tipo de alimento lo ayuda en su ciclo biológico evolutivo, que fue interrumpido en la vida intrauterina, para proseguir en la vida extrauterina, recibiendo así los componentes que solo la leche materna es capaz de ofrecerle”, afirma João Aprígio, resaltando que es en ese punto que entra a tallar el BLH.
Dentro de este contexto, uno de los enfoques indispensables de la Red es trabajar la importancia de la concientización social de que existe un número muy grande de mujeres que no están amamantando a sus hijos porque el estrés se lo impide. “La cuestión del estrés está siendo trabajada. Sin embargo, mientras las propias madres no producen lo que sus bebés necesitan, es necesario tener donadoras para que esos niños puedan sobrevivir”, comenta.
Existen, además, estudios de cohortes que muestran que el niño que mama de pecho, en régimen de amamantamiento exclusivo durante al menos seis meses, o hasta los dos años de edad o más, tiene el Cociente de Inteligencia (QI) mayor que el de aquellos que son destetados precozmente. Esa diferencia de QI se extiende durante toda la vida. “Si creemos realmente que la construcción de un estado más digno en el futuro depende de la capacidad de invertir en la infancia, el amamantamiento materno tiene que ser el primer paso”, concluye.
La historia con la Fiotec
Conjuntamente al proyecto de creación de la red nacional, en 1998, fue originada la alianza con la Fiotec, en la época llamada Fundación de Educación, Investigación, Desarrollo Tecnológico y Cooperación con la Escuela Nacional de Salud Pública (Fensptec). Desde entonces, la fundación apoya a los proyectos de la red a través de una relación basada en el profesionalismo y la confianza.
“Somos contemporáneos de la Fiotec. Por eso, lo considero fundamental y de extrema importancia, primero por la flexibilización desde el punto de vista gerencial que la Fiotec proporciona. El servicio realizado por la Fiotec es importantísimo y fundamental”, dice Paulo Maia, responsable del núcleo de Gestión e información de la rBLH y coordinador de proyectos con la Fiotec.
“También cito la exactitud del registro contable, algo que deja al coordinador seguro, porque yo sé que todo mi ordenamiento de gasto es contabilizado de forma precisa”, complementa Paulo.
