Este Viernes (20/8), la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) alcanzó el hito de 88,4 millones de dosis de la vacuna Covid-19 (recombinante) puestas a disposición ante el Programa Nacional de Inmunización (PNI). La gran mayoría de las dosis, 84,4 millones, fueron finalmente procesadas en el Instituto de Tecnología en Inmunobiológicos (Bio-Manguinhos), como resultado de un proceso de absorción de tecnología firmado con la empresa farmacéutica AstraZeneca, que a su vez forma parte de un proyecto gestionado por Fiotec. Este proyecto también incluyó la transferencia de tecnología para que Bio-Manguinhos produzca el Ingrediente Farmacéutico Activo (IFA) aquí en Brasil, haciendo que la producción del inmunizante sea 100% nacional. A fines de Julio empezó la producción del primer lote de la vacuna Covid-19 con IFA brasileño.

La actuación de Fiotec en los proyectos que permiten la producción de la vacuna se suma a otros frentes de trabajo en los que la institución apoya activamente a la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) en la lucha contra la pandemia del nuevo coronavirus. La principal de ellas es la responsabilidad de gestionar las finanzas y realizar la rendición de cuentas del programa Unidos contra el Covid-19, una iniciativa de Fiocruz que reúne a las esferas públicas y privadas en la lucha contra la enfermedad. Al cierre del segundo trimestre de 2021, se recibieron más de 474 millones de reais en donaciones de 807 personas y 119 organizaciones de todo el mundo. Estos recursos financian al menos 52 planes de trabajo diferentes, divididos en las áreas de producción de kits de diagnóstico; atención a los pacientes; producción de medicamentos; formación del personal; movilización y apoyo a la comunidad; comunicación fiable; e investigación aplicada a soluciones para la comprensión del Covid-19.

El programa dirige sus acciones a las poblaciones en situación de vulnerabilidad, agravada por la pandemia. Se destinaron casi 3 millones de reais a la compra de alimentos y artículos de higiene para las familias de Manguinhos y Maré, en la ciudad de Río de Janeiro. Se distribuyeron más de 73 mil cestas de alimentos, pero el objetivo es llegar a las 100 mil. Al mismo tiempo que Unidos contra el Covid-19, Fiotec apoya proyectos sociales y a familias de las comunidades de su entorno, distribuyendo también alimentos. Las primeras 700 cestas de alimentos se entregaron en mayo al Proyecto Marias, en Manguinhos, y también se entregaron a la Coordinación de Cooperación Social de Fiocruz, aliada en el objetivo de que la ayuda llegue a quienes más la necesitan. Las donaciones continuarán al menos hasta mayo de 2022.

También en el alcance de Unidos contra el Covid-19, el trabajo de Fiotec ha contribuido a ampliar los servicios de atención para las poblaciones indígenas de la región amazónica. Los recursos del programa han permitido disponer de un barco laboratorio con capacidad para 30 personas, además de la construcción de alojamientos y la prestación de servicios de asistencia médica. Todas estas acciones han permitido mejorar el servicio de atención a la población y ampliar la capacidad de pruebas en la región.

Capacidad de prueba y asistencia a la población

Capacidad de prueba y asistencia a la poblaciónTodavía al inicio de la pandemia aquí en Brasil, Fiotec se unió a Fiocruz en los esfuerzos para instalar dos centros de análisis, uno en Manguinhos, en Río de Janeiro, y otro en el Centro Industrial de Salud de Eusébio, en Ceará. Inicialmente, la central de Río de Janeiro tenía capacidad para realizar 15 mil pruebas de diagnóstico al día, y el laboratorio de Fortaleza, 10 mil.

En 2020, la institución también trabajó en la construcción del Centro Hospitalario para la Pandemia de Covid-19, en el Instituto Nacional de Infectología Evandro Chagas (INI/Fiocruz), que se convirtió en una de las referencias en la atención de pacientes con la enfermedad en el Estado de Río de Janeiro. Fiotec se encargó de adquirir los equipos e insumos que se utilizan diariamente en la unidad, así como de organizar el proceso de selección para la contratación de los profesionales que trabajan en el hospital. Más de 120 mil candidatos se inscribieron. Después de la pandemia, el centro hospitalario seguirá funcionando, representando un legado para los habitantes de Río de Janeiro.