Creado en 1990 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y promovido por el Chartered Quality Institute (CQI), el Día Mundial de la Calidad tiene como finalidad destacar la importancia de este concepto para la productividad de las empresas y sus resultados. La fecha consolida la importancia de las prácticas de Gestión de la Calidad que se aplican en las empresas, fomentando la reflexión sobre los procesos. Este año, el tema es “sostenibilidad: mejorando nuestros productos, personas y planeta”.
En Brasil, la norma ISO 9001, bajo responsabilidad de la Asociación Brasileña de Normas Técnicas (ABNT), describe las principales bases de los sistemas de gestión y los principales conceptos de calidad. La norma establece los requisitos necesarios para la implantación de un Sistema de Gestión de la Calidad (SGQ), colaborando con procesos para mejorar la prestación de servicios, satisfaciendo y entendiendo la necesidad del cliente.
Sistema de Gestión de la Calidad en Fiotec
La puesta en marcha del Sistema de Gestión de la Calidad en la institución se inició en enero de 2020, y el trabajo realizado por el departamento de Gestión de Calidad de Fiotec no se detuvo durante la pandemia de COVID-19. Según la gerente del departamento, Luanara Damasceno, todas las actividades realizadas para el avance de los análisis y del proceso se llevaron a cabo online, de modo que pudiera trazarse una estrategia de forma conjunta e integrada con los demás sectores.
El trabajo se ejecuta mediante una colaboración entre el sector de Calidad y la empresa de consultoría 5S Tecnologia. Al principio, se realizó un diagnóstico completo, denominado GAP Analysis, y, gracias a los resultados del mismo, fue posible continuar con las sesiones de capacitación de la norma ISO 9001 para todos los involucrados en el ámbito del proyecto, lo que incluye a los sectores que trabajan directamente en los procesos de compra. Gracias a los resultados de los análisis, fue posible publicar el documento Política y Objetivos de Calidad, que reafirma el compromiso con los demandantes.
Al tratarse de un trabajo integrado y a fin de estimular la cultura organizativa, se organizó una capacitación abierta a toda la institución para explicar qué es ese proceso de certificación y responder a posibles dudas. “La gente debe tener presente la ciencia del porqué y los impactos de su trabajo. La persona que trabaja con documentos tiene la misma importancia que aquella que aprueba presupuestos, por ejemplo, todos son igualmente importantes a lo largo del proceso”, contó Luanara.
A lo largo del proyecto, también se organizó un curso de capacitación para auditores internos, de modo que los colaboradores de diversos sectores estuvieran preparados para auditar las actividades del departamento de Calidad, indicando sugerencias y mejoras. También se capacitó a los auditores jefes, miembros de la Dirección de Calidad, que dirigen los procesos de auditoría dentro de la institución.
Para identificar y entender las necesidades de los clientes externos, se realizó una serie de entrevistas con los responsables de algunos proyectos de Fiocruz, de forma que fuesen aplicados los conocimientos adquiridos en las sesiones de capacitación de los colaboradores que trabajan con estos procedimientos. Dichas entrevistas se repiten varias veces, siguiendo el ciclo PDCA, a fin de satisfacer todas las demandas. Luanara cuenta que todas las críticas del cliente se registran, materializan y abordan durante el proceso, mejorándolas hasta el momento en que es posible entregar un trabajo final de valor.
Todos los procesos implementados por los sectores y núcleos de la institución se documentaron según la norma, con el objetivo de instruir a los colaboradores más veteranos y a los más nuevos, y de familiarizarlos con la cultura de la calidad. Según la gestora, “si alguien empieza a trabajar mañana en Fiotec, y yo le entrego una serie de documentos, esa persona conseguirá hacer todas las tareas que le correspondan”.
