El Boletín Observatorio COVID-19 Fiocruz de este jueves (7/10) destaca la continua reducción en el número de casos y fallecimientos, además de la estabilidad de la tasa de ocupación de camas UCI COVID-19 para adultos en el Sistema Único de Salud (SUS) brasileño, que se mantiene a la baja en la mayoría de los estados brasileños. Esta es, según los investigadores, la mejor prueba del éxito de la vacunación como prevención de las formas graves y fatales de la enfermedad. Sin embargo, a pesar de las buenas noticias, es fundamental mantener vigentes las medidas de prevención para limitar la propagación del virus. Y Brasil sigue sin alcanzar los niveles adecuados en ese sentido.

Desde mediados de julio, el Índice de Permanencia Domiciliar presenta valores cercanos a cero, lo que significa que la intensidad de circulación de las personas en las calles no difiere respecto a los niveles anteriores a la pandemia. “En primer lugar, es importante entender que esa ausencia del distanciamiento físico se traduce en diversas formas de aglomeración, desde el transporte público a actividades de comercio y ocio. En cualquiera de esas situaciones, existe una exposición prolongada de personas en espacios confinados”, y poco más del 40 % de la población tiene la pauta de vacunación completa, aseveran los investigadores.

Aunque muchas de las personas que están circulando ya se han vacunado, los inmunizantes no previenen completamente la infección o incluso la transmisión del virus. Se recomienda que, mientras el país avanza hacia un nivel ideal de cobertura de vacunación, se mantengan las medidas de distanciamiento físico, el uso de mascarillas y el lavado de manos –así como el empleo del pasaporte de vacunación–, y que las actividades con una mayor concentración y aglomeración de personas solo se realicen con la exigencia del certificado de vacunación. “No es prudente ni oportuno hablar de plazos concretos y fechados respecto al fin de la pandemia. En lugar de eso, debemos garantizar que se adoptan las medidas necesarias para que ese día pueda llegar lo antes posible”, afirman los científicos del Observatorio.

Casos y fallecimientos Las cifras actuales de fallecidos se mantienen en torno a las 500 muertes diarias, lo que supone una disminución en comparación con los máximos observados en el mes de abril, cuando se notificaron más de 3 mil muertes en un día. Por otro lado, estas cifras aún indican que el virus sigue transmitiéndose, así como la incidencia de casos graves que exigen cuidados intensivos. Se ha registrado, a lo largo de la última semana, una media de 16.500 casos confirmados, además de 500 muertes diarias por COVID-19, lo que supone un ligero aumento del número de casos (0,4 % al día) y una reducción en el número de muertes (0,7 % al día). La circulación de personas en las calles y el número de tests positivos se mantienen con niveles altos.