Hasta fines de septiembre de este año, el programa Unidos contra el Covid-19 había recibido más de R$ 450 millones en donaciones hechas por 824 personas físicas y 127 instituciones de Brasil y del mundo. Los recursos hacían posible, hasta el cierre del tercer trimestre de 2021, la ejecución de 56 planes de trabajo diferentes, divididos en las áreas de producción de kits de diagnóstico; asistencia a pacientes; producción de medicamentos; capacitación del personal; movilización y apoyo comunitario; comunicación confiable; e investigaciones aplicadas sobre soluciones para comprender el Covid-19.
En los últimos meses, los recursos del programa se aplicaron en acciones de apoyo a las poblaciones en situación de vulnerabilidad agravada por la pandemia, por medio de donaciones de cestas de alimentos e ítems de higiene. También fueron posibles adecuaciones de laboratorios para test preclínicos en primates no humanos, orientados al desarrollo de nuevos inmunizantes. Y en Río de Janeiro, una iniciativa ligada al programa busca entender y mitigar los efectos generados por el Covid-19 en la vida de niñas negras estudiantes de escuelas públicas, habitantes de regiones socialmente vulnerables.
Además de la gestión financiera y rendición de cuentas de Unidos contra el Covid-19, Fiotec continúa siendo responsable por los recursos destinados a las centrales analíticas de Río de Janeiro, en Manguinhos, y de Ceará, en el Centro Industrial de Salud de Eusébio. El funcionamiento de estas instalaciones permite que Fiocruz atienda con agilidad la demanda de amplio testeo de la población en la Red Pública de Salud.
El Centro Hospitalario para la Pandemia de Covid-19, del Instituto Nacional de Infectología Evandro Chagas (INI/Fiocruz), cuenta con equipamientos e insumos hospitalarios adquiridos por Fiotec, desde su construcción. La institución actúa también en la contratación de los profesionales de salud que trabajan diariamente en la unidad, en la atención a pacientes con Covid-19.
