Una investigación realizada entre indígenas Yanomami, del subgrupo Ninam, de nueve aldeas ubicadas en Roraima, mostró que todos los participantes están contaminados por mercurio. Los niveles más altos de exposición se detectaron en los indígenas que viven en las aldeas más cercanas a las minerías ilegales de oro. El estudio Impacto del mercurio en áreas protegidas y pueblos de la floresta en Amazonia: un enfoque integrado de salud y medio ambiente fue realizado por la Escuela Nacional de Salud Pública Sergio Arouca (Ensp/Fiocruz), en asociación con la Escuela Politécnica de Salud Joaquim Venâncio (EPSJV/Fiocruz), con el apoyo del Instituto Socioambiental (ISA). Los investigadores identificaron la presencia del metal pesado en muestras de pelo de aproximadamente 300 personas analizadas, entre ellas niños y ancianos.
"Este escenario de vulnerabilidad aumenta de forma exponencial el riesgo de enfermedad entre los niños que viven en la región y podría favorecer la aparición de manifestaciones clínicas más graves relacionadas con la exposición crónica al mercurio, especialmente en niños menores de 5 años", explica el coordinador del estudio, Paulo Basta, médico e investigador de Ensp/Fiocruz.
El estudio realizó las recogidas en la región de Alto Río Mucajaí, en octubre de 2022. El lugar sufre con la minería ilegal desde hace décadas, lo que ha causado destrucción medioambiental, inseguridad, violencia y daños a la salud de los indígenas. "Hoy, la minería es el mayor mal que tenemos en la Tierra Yanomami. Es necesario y urgente expulsar a estos invasores. Si la minería permanece, también permanece la contaminación, la devastación, las enfermedades como la malaria y la desnutrición, y este es el resultado de esta investigación, ¡es la prueba concreta!", resalta el vicepresidente de Hutukara Asociación Yanomami (HAY), Dário Vitório Kopenawa.
De las 287 muestras de pelo examinadas, el 84% registraron niveles de contaminación por mercurio superiores a 2,0 µg/g. Mientras que el 10,8% registraron niveles superiores a 6,0 µg/g, lo que se considera un índice elevado y requiere una atención especial y una investigación complementaria. En ambos rangos de contaminación, hay que notificar los casos al Sistema de Información de Enfermedades de Declaración Obligatoria (SINAN) para elaborar estadísticas oficiales sobre el problema en la región.
Los investigadores destacan que los indígenas con niveles más altos de mercurio mostraban con más frecuencia déficits cognitivos y daños nerviosos en las extremidades, como las manos, los brazos, los pies y las piernas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los niveles superiores a 6 microgramos de mercurio por gramo de pelo (μg.g-1) pueden tener graves consecuencias para la salud, especialmente para los grupos vulnerables. Por lo tanto, no existe un límite seguro para la exposición al Hg.
Fuente: Agencia Fiocruz de Noticias (Agência Fiocruz de Notícias - AFN).
