De acuerdo con la definición propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS), salud mental es un estado de pleno bienestar, en que el individuo es capaz de recuperarse del estrés diario, permitiéndole ejecutar sus habilidades personales y profesionales. Ello ocurre porque la salud mental es una parte integrante y complementaria a la mantención de las funciones orgánicas, tan importante como la salud física.
El concepto de salud mental no se asocia a la ausencia de trastornos mentales, sino a la capacidad de gestionar positivamente las adversidades y los conflictos, reconociendo sus límites y deficiencias. Por tanto, un buen estado mental le asegura al individuo el pleno ejercicio de sus derechos sociales y de ciudadanía, proporcionándole interacciones sociales más armoniosas y seguras.
Estos trastornos pueden surgir por la influencia de diversos factores sociales, genéticos, psicológicos y ambientales, que a menudo están fuera del alcance de quienes los padecen. Las presiones socioeconómicas, así como la pandemia de Covid-19, por ejemplo, pueden presentar mayores riesgos para la salud mental, especialmente en las clases más populares.
Como consecuencia de este nuevo contexto, la adaptación a estas nuevas situaciones, como el teletrabajo, la incertidumbre sobre el futuro y el miedo al contagio, provocaron un aumento de la ansiedad, la depresión, la frustración y la impotencia. Durante la pandemia, los trastornos mentales se convirtieron en la principal causa de ausencia de los colaboradores.
Para que estos daños se reduzcan dentro del entorno de trabajo en línea, Fiotec adoptó una postura favorable al mantenimiento de la salud mental de todos. Además de las charlas sobre bienestar físico y mental a lo largo del año, la Semana Interna de Prevención de Accidentes de Trabajo (Sipat), que tuvo lugar virtualmente en septiembre, adoptó el tema “Mente sana, Cuerpo sano y Trabajo seguro”, para hablar sobre problemas psicológicos y cómo los hábitos diarios pueden afectar toda la vida.
Fiotec también implementó, aliado a PlenaVi, un programa corporativo de salud mental, en el que los colaboradores pueden programar citas con psicólogos en línea. Con un equipo multidisciplinario, la iniciativa tiene como objetivo tratar y prevenir las enfermedades mentales, especialmente las más comunes: la ansiedad y la depresión.
Según con el CEO de Plenavi, Paluma Caterina, este tipo de enfermedades provocan impactos profesionales considerables. Dice que “instituciones como Fiotec invierten en la salud mental de sus profesionales, ya que son su activo más preciado”.
Salud Mental en la comunidad LGBTQIA+
Fiocruz se dedica a promover la salud mental de toda la población, a través de proyectos e iniciativas públicas. Actualmente, la maestría “Derechos Humanos, Justicia y Salud: género y sexualidad”, vinculada al Departamento de Derechos Humanos, Salud y Diversidad Cultural de la Escuela Nacional de Salud Pública (ENSP/Fiocruz), capacita a los servidores públicos de la ciudad de Río de Janeiro para combatir la discriminación y las violaciones cometidas contra la población LGBTQIA+ en el contexto de la atención primaria de salud, especialmente la salud mental.
El proyecto busca promover el conocimiento sobre las particularidades del grupo a través de debates en torno a los derechos humanos y la salud pública, capacitando a los profesionales de la salud para la acción democrática. Esto se debe a que las personas LGBTQIA+ en el país son los principales objetivos de diferentes tipos de violencia y actitudes excluyentes y, con los derechos humanos amenazados, estas violaciones afectan principalmente la salud mental de esta población.
